Es la evaluación cualitativa y cuantitativa de cada uno de los componentes de la estructura urbana de la ciudad: medio físico ambiental y riesgos, usos del suelo y actividades, servicios de acueducto, cloacas, drenajes, electricidad y comunicaciones, vialidad y transporte, patrimonio urbano; con el objeto de identificar problemas y potencialidades para orientar las propuestas del Plan en el corto, mediano y largo plazo. Esta Fase se realiza a través de los Diagnósticos Sociales Participativos, con los Consejos Comunales, donde los ciudadanos y ciudadanas expresan sus necesidades más sentidas, se evalúan las causas y consecuencias de los problemas y se plantean alternativas de solución. Igualmente se realizan análisis técnicos por parte del equipo de profesionales del PDUL que permiten dimensionar los problemas urbanos para proponer soluciones factibles y efectivas.